El marido de Katalina Kyle no la atiende como debe, encima es un anticuado negado a ir por atrás. Es una ama de casa aplicada, dedicada, siempre atenta a todo mientras su pareja trae amigos de mirar el partido. Pero es hora de usar todo eso a su favor y ver si Alex está dispuesto a hundirse en su redondo garage. Cuando tiene la oportunidad fue directo hacia él para mostrarle como se quita la tanga. Una invitación irresistible en pos de la felicidad de una mujer en pena que justamente es la esposa del amigo. Pero para eso es la amistad, para ayudar sin pedir nada a cambio y es lo que hará Alex. Se dirigirá a la cocina donde por detrás la toma y sin perder tiempo de parada la empoma. La rubia quieta se queda, al borde del llanto, claro que emocionada por la gentileza del caballero. Pero todavía le falta mostrarle que lo que mas necesita es una visita dentro de su redondo trasero.