Como toda madre, le cuesta no ir a la casa de su hijo ya independizado a poner las cosas en orden o llevar comida. Alyssa Lynn, como otros fines de semana, fue a visitarlo, pero su hijo no está en casa y encima hay un desconocido. Resulta que el amigo se fue con una chica y él se quedó a dormir en su cama. Cuestión que cuando levanta el acolchado descubre que no es quien buscaba, pero a la vez se da cuenta que está interesante. Delatada por sus gestos corporales y culpa de sus ojos que de tanto en tanto miran el bulto no puede negar la atracción. Solo debe cerrar con llave para no tener visitas inesperadas y dejar jugar a esa muchacho con sus enormes melones.