El pobre Spikey no tiene novia, pero hay buenas noticias, tangas nuevas en la casa pues hay visitas. Madi Collins y su madre han empezado una prueba de convivencia que traerá consecuencias favorables. Poco tarda el joven en ir a inspeccionar la valija encontrando un montón de ropa interior. Pero dura poco, la pelirroja y sus shorts calados lo pillan en el acto y se queda sin palabras. Ella finge estar enojada y le ordena que se vaya, aunque se siente muy halagada por esa paja dedicada. Sabe que tarde o temprano va a reincidir y queda atenta a cualquier situación que pueda surgir. Estar cerca de ella es suficiente para excitar y no tardará en reincidir. Pero esta vez, Madi se lo queda mirando y comienza a tocarse hasta que no resiste mas. No prefieres mi chocho le dice en tono dulce antes de recostarse con piernas abiertas. Ambos siguen excitados y follas es la única salida a este momento increíble. Luego de varios minutos tirando leña al fuego comienza una oleada que estallará dentro de la flaca.