Uno no es de fierro, es profesional, pero mi alumna no se puede venir con ese terrible catsuit a entrenar. Misha Maver empieza sola a precalentar, curvas deliciosas unidas al traje pegado al cuerpo se marcan sin piedad. Luego de unas sentadillas se refresca con un roció de agua justo antes que llegue Emilio para asistirla en el entrenamiento. Sin embargo, en cuanto la vio, supo que esto no terminaría como siempre pues además está mas simpática que de costumbre. Si bien algo intuye respecto a las intenciones de esta chica, lo confirma cuando ella se afirma con nalgas a su pantalón. Joder, hoy quiere transpirar en serio, piensa el entrenador que le hará hacer la rutina sexual esperada.