Sin pudor comenzó a tocarse delante del profesor, es la única alumna y decide asistirla. Katie Kush debe asistir a clases presenciales mientras el resto de sus compañeros lo hace de forma remota. Una injusticia total que lleva su frustración a un nivel muy alto que requiere una medida extrema. Solo un orgasmo podrá hacer que se tranquilice y comenzará sola con tanta energía que Mike se queda atónito. Por suerte es un hombre hecho y derecho que jamás ha dejado a una mujer en problemas. Así dejará las cosas en claro, ninguna chica se masturba en su clase, él está allí para ayudarlas.