La convivencia con la futura hermanastra requiere medidas profundas. Desde que los padres se juntaron, Molly no ha parado de molestar a Juan en busca de meterlo en la cama. Hoy se aparece con una falda muy corta y sin mas se arroja encima como si lo fuera a cabalgar. Al ver que el chico no reacciona, se burla de él diciendo que debe tener un micro pene. Sin embargo nada obtiene, pero tiene otro plan, un vibrador y gemidos que se escuchen. En poco lo tiene pegado en la puerta golpeando para ver si algo malo le pasa. Volver a burlarse hace que el joven ceda y le de a esta nena insoportable la buscada cogida.