Luego de la puta pandemia, Tony se las tuvo que ingeniar para descargar la adrenalina sexual, pero desarrolló un vicio. Primero solo las miraba, pero luego las bombachas usadas de Chloe Temple son irresistibles. Cada vez que tiene la oportunidad va al cesto de ropa sucia y mete nariz a cada prenda que encuentra. Pero hoy, confunde el barbijo con una tanga y se la pone como si fuera un cubre bocas. Será descubierto por la rubia a la que le confiesa su fetiche aromático. Luego de retarlo, recapacita y vuelve para hablar con él, sin embargo este muchacho dice que no le será fácil dejarlo. Es entonces cuando decide poner la conchita en la cara de Tony para demostrarle que no es nada de otro mundo. Hasta lo invitará sentir el sabor, claro que lo hace tan bien que terminarán teniendo sexo.