Kendra Sunderland vino a su casa para que la ayude con parte del trabajo que no entiende. Isiah está encantado de hacerlo mientras se mantiene entretenido con esas preciosas tetas a la vista. Mas cuando se enoja con ella misma que mueve el cuerpo haciendo que tambaleen. Esto de no comprender la pone nerviosa al punto que se contractura ante la impotencia. Es cuando el práctico moreno empieza a masajear los hombros y en anda lo hace con los pies. Esa posición deja que la tanga se vea y es invitado hacerlo cada vez mas arriba hasta llegar a la raja. Soy casada le había dicho, pero hasta ella se olvidó cuando el moreno encajó los colmillos en sus papos...