Alix Lovell goza de absoluta confianza del decano, tanto como para que desde su oficina haga los anuncios cada mañana. Aunque poco sabe cuanto le gusta a esta chica las pollas bien duras. Apoyada en el escritorio intenta continuar, ya tiene camisa desprendida, tetas afuera y alguien atrás. Se trata de Xander que está metido entre sus nalgas baboseando hasta hacerla gotear. Sin cerrar el micrófono suelta un alarido cuando el atorrante se la mete bien dura. Fiel al encargo de comunicar continúa dando las noticias mientras los gemidos se mezclan con sus palabras. Por suerte logra terminar la lista y le pide que se la deje mamar un rato. Ya totalmente sacada de locura rebota de frente, luego de reversa haciendo saltar sus bellas tetas. Seguirán hasta que se corra en su boca para que no quede rastro en la oficina del decano.