Una enfermera, el conserje del hospital, sobrevivientes entre muertos vivientes, se hacen tiempo para el sexo. Peta nunca se da por vencida, asiste a un herido que en sus minutos finales halaga sus pechos. En tanto Mick limpia los pasillos como siempre lo hizo hasta que un grupo zombie casi lo atrapa. Por suerte logra salir indemne hasta meterse en la misma habitación de la enfermera. Con los pechos a la vista la encuentra luego que le concediera el último deseo al pobre moribundo. Susto al ver al conserje, pero mas se asusta cuando el recién fallecido quiere morderla. Por suerte la rápida reacción la salva y en poco esa morocha hace caso a los consejos de su anterior compañero. Mostrará agradecimiento teniendo sexo mientras la feroz apocalipsis sigue su camino.