Un intervención quirúrgica menor requiere anestesia total, esta nervioso, pero al despertar sucede algo no esperado. Al abrir los ojos ve a la doctora con lencería blanca arrojando espuma en su cuerpo haciendo traslucir todo. Nada entiende, menos cuando esa lujuriosa señora sostiene su verga entre pechos apretados. Claro que sea realidad o una alucinación no dejará escapar la oportunidad de empalarla. De parada, rebotando contra las importantes nalgas empezó a lanzar una andanada de empujones. La carnosa vagina es apretada por lo que hace falta algo mas de lubricante para seguir disfrutando esto que no sabe si es real.