Kendra Sunderland ha estado trabajando y fantaseando con Manuel Ferrara a quien buscará en su último día. De alguna manera se ha enamorado de este hombre para que el trabajó todo el verano. Podría tener el hombre que quisiera, sin embargo la rubia no puede dejar de pensar en él. Los momentos de soledad son calmados con dedos profundos bajo tangas blancas a las que húmedas deja. Será su último día de trabajo y no lo verá mas, por eso hará el intento de llamarlo para pedirle una reunión. Objetivo logrado, elije vestido rojo bien escotado y con labios pintados al tono fue a su casa...