La tetona intenta que sea un policía indulgente, sus lágrimas poco consiguen, aunque tiene algo que él desea. Alura Jenson recurre a sus artimañas de llorona para ver si consigue un poco de piedad. Pero el oficial Nomar se mantiene inalterable pero con la mirada puesta en ese tremendo escote.
Al ver que la rubia no comprende lo que debe hacer para dar libertar a Mickey, le hará una requisa. Desconfiando lo dejará palpar pues es la autoridad y poco puede hacer para no ser mal interpretada. Pero es raro, mete manos en el culo y luego en pechos exigiendo que muestre pues considera que lleva algo oculto.
Pues si, tremendas tetas tiene la rubia de 35 años que se excita cuando la toca de forma poco profesional. Ya ha comprendido, ahora cooperará con la investigación comiendo la chota del policía indulgente. Cuestión que la mujer hasta el culo le entrega sin que fuera requisito para conseguir lo que deseaba.