Al principio no se animaba al anal mi novia, pero ahora se ha tornado un vicio para ella, siempre quiere un polvo mas. Hoy cuando regreso a casa la encuentro recostada en el sillón, por el costado las tetas asoman. Tiene tanga colaless que me deja saber que quiere una vez mas. ¿Cómo me doy cuenta?, pues miren al medio de las nalgas, no ven que tiene algo debajo de la tela. Es un plug que no para de usarlo, siempre encajado cuando me quiere pedir uno mas. Saben, no soy egoísta, por eso nunca le niego una empujadita cuando lo necesita. Una nalgada y corro la tanga a un costado, te estaba esperando me dice con cara de zorra.
Mas me calienta que me lo diga de esa forma y empiezo a meter y sacar el plástico. Enseguida está dilatada, pero a ella le encanta hacer mamadas y jugar con la cabeza contra los cachetes. Ansiosa por demás se acomodó en las rodillas, me deja todo al alcance para que estire mi mano. Ufff, entró como si nada y ella comenzó a moverse usando mi dedo como una verga. Luego me montó de frente y la metió de una en el ano, siempre ajustado, una delicia. La saco y juego, amago a meterla en la conchita y ella me ubica al llevarla al trasero. Luego de frente, puedo ver los labios vaginales mientras se los amasa, en tanto se la dejo dentro como le gusta. Así seguimos, siempre por atrás en este anal con mi novia que al final me corro en su cara y me limpia todo.