Siempre se las ingenia para atraer algún desconocido, el marido es un cornudo consciente, pero como le compra cosas para él solo se digna a mirar. Nina Milano ha contactado a Keiran Lee que vende una computadora, el destinatario, su pareja. Claro que todo tiene un precio, pues para ella es la polla del vendedor. Luego de corroborar que todo está bien le pide que la acompañe para preparar el pago. Pero lo lleva a la habitación donde nada le cuesta convencerlo de tirarse un polvo. Sabiendo lo que sucederá, desde una mirilla observa como su mujer se lanza al oral. Aunque poco le molesta, pues él ya tiene una compu nueva para jugar.