Ramon tiene nueva secretaria, una morocha que hace honor a sus brutas tetas, pronto demuestra que es muy buena. Exigente por donde lo mires duda que ese escote tan grande pueda ser eficiente. Comprobado queda a los pocos minutos cuando derrama el café en el pantalón del patrón. Intentando ser paciente pedirá que lo lleve a lavar pero al bajárselos quedó con la salchicha afuera. Epa, piensa la contratada, eso debe ser grande si se pone duro. Una hora pensando lo mismo mientras esperaba que le entreguen la ropa. Por eso al regresar y sin siquiera pensarlo, por debajo del escritorio le demostrará que es muy buena.