Tomando sol desnuda en la piscina es descubierta, poco puede hacer para defenderse, la única herramienta que tiene es su sensual cuerpo listo para entregarse a Alberto Blanco. Es una sirvienta aplicada, siempre hace su trabajo sin protestar. Sin dudas tan eficiente que siempre termina antes de tiempo, pero hoy rompe las reglas. Aburrida y sola en casa decide quitarse el uniforme, las medias y esa tanga encajada entre los papos para ir al sol. El tiempo pasó volando, tanto que el jefe ha regresado y sin ropa la encuentra. Susto y vergüenza, saldrá corriendo intentando tapar las partes íntimas. En la sala él admira a esa chica que hasta hace segundos la miraba como una empleada mas, el rubio cabello ondulado, pechos de doncella y cintura de ensueño. No hay enojo en su mirada, es como enamoramiento a primera vista, ella lo comprendió y en poco empezaron a tener sexo.