Le ha robado un plátano a su compañero de trabajo, pero no es para comer, por suerte la descubre antes y puede convidarle lo que realmente necesita. Stacy se pasa de calentona, durante el descanso se adueña del postre de Kai con la intención de deslizarlo en su raja. Al ser descubierta se ríe avergonzada y acepta ser asistida. Claro que si iba a hacer eso no tiene problemas en que él empiece a meter lengua. Piernas sobre los hombros del gentil compañero de trabajo y a gozar. Así, aun vestida, sintió el cañonazo ingresando dando un poco de calma a su ansiedad. Loca en temperatura se lanza al debido oral para ya quedar con medias, portaligas y tanga a un costado mirando como la lleva de a poco al esperado orgasmo.