Poco puede defenderse la ladrona atrapada en el acto, dos opciones para elegir, ir presa o complacer al jefe. Es una estudiante que se gna unos billetes limpiando la casa de un adinerado, como cada día hace todo, tiene camisa blanca que trasluce tetas y shorts que encajan a la perfección entre nalgas. Aunque parece ser aplicada tiene un gran defecto, ha estado robando pero hoy cuando va de nuevo al escondite escucha algo que jamás hubiera querido escuchar. La voz de Jason Luv tan cerca que el susto casi la hace mear encima, tras devolver lo que tenía en la mano hizo caso a todo. Sentada en el silló escucha las opciones, elegirá complacerlo siguiendo todas las indicaciones. Quítate los pantalones le ordena para que se recueste en su regazo, de un tirón rompió la tanga y la pondrá en su boca para que no grite, nalgadas a culo limpio anteceden a chupada de verga que le dejan la boca cansada. Claro que ahora debe acomodar esa cosa enorme en su coño, será de reversa donde siente el rigor de eso entrando en su cuerpo, pero le encanta y deja caer el cuerpo. Alaridos empiezan a escucharse, la rubia en lugar de sentir un castigo la está pasando de maravillas.