Parece un sueño, abrir la puerta y ver a la candente Scarlett con shorts excitantes jugando al pinball, ¿aceptará un polvo?. Mudo se queda al ver a la entusiasmada pelirroja apretando botones para batir el récord, una coleta en el cabello cae por el costado de su hombro, en tanto él comienza a acercarse por detrás con la escusa de alentar.
Está tan buena que se animó a tocar nalgas y para sorpresa lo deja pues no quiere soltar la botonera. Puerta abierta a seguir, allí también puede notar que debajo de la camiseta anudada no hay sujetador haciendo que todo tiemble en cada movimiento.
Una mano por delante es aceptada, segundos después ella hace lo mismo por él, por suerte la partida culmina con el objetivo conseguido y para empezar a festejar comenzará con oral ...