Tiene el poder, es la hija del jefe, le encanta probar a los nuevos empleados, pero no de la forma convencional. Siempre se va con ropa fácil de sacar, pues le gusta calentar para ver si alguno quiere su coño papón. Hoy una falda enterito con camiseta blanca que se pega tanto al cuerpo que las perforaciones de los pezones se distinguir perfectamente.
En la sala de descanso ve ingresar al nuevo, poco tiempo pierde en acercarse, menos en llevar una mano poco respetuosa al pantalón, sin embargo el joven logrea esquivarla así que usará sus malas prácticas para disuadirlo. Llamará al padre amenazando con decir que debe despedirlo y de inmediato lo tiene dominado con la lengua en su chocho peludito.
Le encanta saborear salchicha mirándolos a los ojos, y lo hace de forma desprolija pero efectiva. De parada se apoya en el escritorio, sube la tela y empalmada por detrás suaves gemidos afirman que está haciendo muy bien su trabajo, sigue viendo la primer prueba para conservar el puesto...