El gentil muchacho le dará cobijo, una recompensa inesperada, ella pedirá permiso para darse un ducha y todo comienza. Luego que la puerta suena encuentra a Mackenzie pidiendo entrar, el agua la ha empapado y tiene frío. Por supuesto que le permite el acceso, por lo menos hasta que sus padres lleguen con las llaves de la casa. Ella no tarda en pedir ir a darse una ducha, y es lógico, no vaya a ser cosa que se enferme!...