Y como no querés que la empome varias veces a mi madrastra si la guarra anda siempre en bolas como pidiendo que me estacione dentro. Seguro me van a echar la culpa a mi, pero empecemos a contar, llego a casa y allí está, nuevamente con esas areolas gigantes trasnaprentando, cuando la increpo me calma con una mamada donde se queda con todo en la boca.
Al otro día voy a la cocina cuando está haciendo de las suyas, esta vez tiene el delanta de cocina y abajo nada, me entienden, no tiene tanga, no tiene corpiño, y si, me convence de nuevo al ponerse contra la mesada abriendo nalgas invitándome a meterme en su coño, ¿que iba a hacer? ¿Salir corriendo?, no la empalé y encima le solté todo dentro.
Pero esto no termina, y no se si terminará pues me está gustando que me use para quitarse las ganas de follar, y si, no va que ahora está en su habitación trasculiendo de nuevo, en fin, piensen lo que quieran, se la meto otra vez y listo.