La nueva de vendedora de la empresa es tan confiada que le cree a su supervisor que escurrir a los clientes es una estrategia. Todo el entusiasmo pone en aprender, tanto que se cree todo lo que le dice. Allí le va explicando que posee hermosas tetas y escotarlas ayuda, que su culito es precioso y que agacharse sirve.
Todo va aprendiendo, es una completa genia que está lista para el siguiente paso, si el comprador, supongamos, está a punto de desistir es hora de quitarse la ropa, claro que lo hace para que le indique los siguientes pasos. En segundos la tiene sujetando las piernas mientras le come toda la entrepierna... La historia continua hasta el final donde la corrida facial deja claro que la lección fue entendida..