Natalia recibe la noticia que deberá filmar un anal con Markus Dupree, el experto, hacer una práctica antes es necesario. Ambos profesionales pero nunca se habían encontrado para esto que ha sido citados, es ella quien le pide venga a su casa para repasar el libreto, pero es claro que la mejor forma en intentarlo allí mismo.
Markus arrojará los papeles al aire dando a entender que la teoría no es lo mismo que la práctica. En la habitación le presenta un montón de juguetes para que elija. Sin mas y contenta en cuatro lo invita a mostrar sus capacidades, salivada, dedos y oral, se escurre la saliva y todo comienza a abrirse. No falta mucho para el gran momento en que le retire el plug y se acomode por detrás, y será montada de reversa donde un fuerte rugido por parte de la rubia avisa que está dentro...