Al llegar a casa la señora encuentra al empleado del marido en casa, quien enfrentará un problema, pues está cachondo y el marido no está. Pasó lo siguiente, resulta que Silvia regresará de un viaje y su esposo envió a uno de sus muchachos a ordenar todo para que encuentre la casa impecable.
Justo cuando junta lo último y se dispone a irse, tal como le indicó el jefe, aparece la mujer, vestida elegante con ese estirpe de adinerada impulsiva. Así que escapar resultará difícil pues parece un mayordomo y le pide que le sirva un café. Acorralado se quedará en casa donde todo empieza a mejorar.
Al subir las escaleras puede ver bajo la falda unas bragas elegantes de encaje muy costoso. Sentada en su sillón favorito le explica que no podrá retirarse, y el motivo es sencillo, su pareja una vez mas la defraudó pues está muy caliente y necesita follar, sin que le tiemble el pulso le ordena que saque esa cosa bajo el pantalón...