Triste en la cama con ropa interior rosa le cuenta al padrastro lo sucedido, ser escuchada la confunde y busca consuelo con él. Emori no está pasando un buen momento, recostada no encuentra como olvidarse de ese chico que la dejó, cuando el marido de su madre la ve así decide hablar con ella.
Déjame sola le dice con voz quebradiza, es evidente que no quiere hablar del tema, sin embargo comenzará a hablarle muy suave, así de a poco se siente mas cómoda de hablar, cuando surge la confusión de roles y le toma la mano para acercarla peligrosamente a su tanga.
Esa actitud defensiva cambia, de repente comienza a convertirse en algo inesperado pues le está pidiendo sexo. Intentó disuadirla pero un beso fue suficiente para tenerlo a su lado. En fin, todo deja en claro que es muy bueno para consolar, aunque dejó que las cosas se fueran de las manos.