Cuando regresa de su viaje encuentra todo desordenado, está enojada, me doy cuenta por sus gritos que vienen desde la sala, no me queda otra salida que enfrentar el problema, además tiene razón y estoy en un grave problema que intentaré con escusas liberarme.
Claro que ninguna de las cosas que digo la satisfacen aunque ella da una propuesta medio extraña. Si quiero hacer las paces voy a tener que trabajar muy bien y follarla para liberar la tensión sexual que viene acarreando hace unos días.
Al principio estoy en shock, pero sus hábiles manos comienzan a tocarme y el palo responde, se la traga completa sin saber como reaccionar, no se si tocarla, quedarme quieto, hasta que sin mas se monta acomodando el palo en su carnoso coño para comenzar a gemir.
Por supuesto que perdí el miedo y le di cuan fuerte pude, observando como sus pechos enormes se mueven siguiendo el ritmo de cada empujón y al final pude notar que se había relajado totalmente por su expresión cuando le eyaculaba en la boca.