Cada vez que viene a verme no perdemos tiempo en hablar, entonces debo estar preparada y bien limpita. Nada mejor que un baño y luego enviarle unas selfies para que vea lo ansiosa que estoy por volver a sentirlo dentro. Me pongo el body amarillo y esa falda blanca que le gusta.
No tarda en llegar, en cuanto abro la puerta deja sus cosas para apoyar sus manos en mi cuerpo, estamos trenzados a besos hermosos cuando siento que ya quiere tocar por abajo. Tengo una atracción especial al pene, me encanta tocarlo con mi boca en busca de poder sentir como las venas comienzan a hacerse mas gruesa.
Ya estamos desnudos, recostada en el sillón apoyando una pierna en su espalda disfruto de dedo y esa lengua inquieta. Empezar arriba hace que mis fluidos salgan desde el primer segundo, salto una y otra vez pero freno para que no se corra muy rápido. Allí saborea mis duros pezones y por detrás vuelve a penetrarme. Espero que eyacule en mi espalda como la última vez.