Con la escusa de visitar a mi hermano, que por supuesto está en su trabajo, voy a su casa para poder ver a su amigo con quien comparte alquiler. Es tan guapo que sueño con él dedicando una o dos pajas diarias en su honor. Abre la puerta y entro, para intentar atraerlo uso los shorts de calce profundo y camisa elastizada buscando que note los piercing en pezones. Intento acercarme pero no responde como quiero, es mas, me dice que va a tomar una siesta. A los minutos estoy espiándolo muy mojada por como su erección levanta las sábanas, otra paja mas no me alcanzará, silenciosa me metí en la cama y en cuanto lo toqué despertó. ¿Que haces Aquí? pregunta, sonrió, descubro su pene para ofrecer mis labios. Fue mejor de lo soñado, hasta el sabor del semen me encantó.