Fue a visitar al hermano siendo recibido por la esposa que justo, por esas casualidad, asea la cada sin nada de ropa.
Luego de golpear, la puerta se abre asomando, como queriendo tapar el cuerpo, una rubia de gruesos labios y grandes ojos celestes que lo invitará a esperarlo dentro de la casa. Claro, para ella es normal hacer las cosas desnuda para que no se le ensucie el costoso vestuario que su marido mantiene siempre actualizado, sin embargo, Scott no imaginaba verla totalmente en pelotas con esos melones firmes que siempre quiso tocarlos, pero como es la esposa del hermano, no se animó.
Si quieres vuelvo mas tarde dice, pero ella no lo permite y le pregunta si le molesta que siga limpiando. Oh no no, dice él que ya no puede quitar la vista del potente cuerpo que se retira dando la espalda sin pudor alguno. Ya en la cocina de rodillas friega el piso, por detrás está Scott que no quiere sacarle la vista.
Al notarlo le pregunta que le pasa y mientras le contesta comienza a quitarse la ropa. Ella como si nada lo mira quedándose en la misma posición donde el cuñado se le afirmará ya sin importar el hermano. Y claro que la zorra enseguida responde cuando le saca polla frente a su cara apoyando la boca como cerda en profunda mamada que le saca suspiros inmediatos.
Quien dejaría escapar la oportunidad de saber como es tener la verga entre esas duras gemelas, y allí la metió, comenzó a intentar follarla ayudado por ella que le sujeta la verga casi en auto paja. Sentada abre piernas quedando a merced de lengua muy caliente que le recorre cada centímetro de coño y con dedos la termina de mojar.
Al sentir que resbala se la enterró sin piedad, la cerda apoyó una pierna en su hombro mirando como se la mete y saca muy entusiasmado. De allí fueron al suelo, ella lo hará encima, de frente y al revés para luego de parada doblar al máximo la espalda disfrutando el continuo ataque de polla enfurecida.