Con tal de ver la televisión acepta primero dejarle la verga bien saboreada y mas tarde va a entregar el chocho para ver su programa favorito.
Ya dicen que esta juventud es adicta a la tecnología, lejos de jugar a la rayuela o a las payanas prefiere el móvil o mirar tv todo el tiempo, y es el caso de esta nena que quiere poner lo que a ella le gusta, sin embargo el muchacho le pide una chupada a cambio del control. Ni en pedo dice al principio, aunque pensarlo un poco le hace cambiar de parecer y dice, sabes que, te la voy a chupar.
Dale, sacala, y de inmediato se baja el pantalón quedando las arrugadas bolas y duro el palo apuntando al cielo, le gustó el tamaño a la muchachita que luego del primer lengüetazo pide que pague. Así mamará sin mas cambiando de canal en incómoda posición que se puede relajar cuando el descarga todo dentro de la boca, y tras tragar la lechita se retira dejando el lugar bien ganado a la muchachita.
Lo que no imaginaba Natalia es que ahora sería rehén de este fastidioso hermanastro que se adueñará de la llave a su coño. Mas tarde quiere ver su programa favorito, pero al buscar el aparato no lo encuentra, se imagina que pasará y rendida se queda sentada. Allí aparece el joven que pone el bulto justo a la altura de la cara de la muchachita y sujetando en su mano le ofrece poder tener de nuevo el control.
Y claro, ya sabe que hacer, no hay que explicar nada, y además le gustó el pene, así que ahora le será mas fácil. Aunque se hace rogar hasta que se pone de pie para sentarse justo encima del pene. Al sentir que le sube el vestido sonríe, al parecer poco le importa la tv, ponerse en cuatro para que instale el pene en el chocho fue instintivo.
Claro que ambos terminaron desnudos, donde gozan sin vergüenza cada segundo viendo ahora como le eyacular en el rostro. Ahora, si, toda la televisión a su disposición, con un hasta mañana que al parecer será otro desafío.