El jefe no advirtió al llegar que se estaba masturbando, aunque pezones duros la delataban, tal vez mirarlo en la ducha ayude.
A quien debe cuidar duerme, aburrida no tiene mejor idea que buscar cochinadas en el móvil para meterse la manito en su chocho candente, pero en lo mejor, cuando la morena comienza a mojarse escucha los gritos de Charles que ha regresado a casa. Por raro que parezca no se da cuenta que esa nena estuvo haciendo algo entre las piernas. Tras pagarle se retira para ir a la ducha.
Se tenía que retirar, pero como dijimos, está cachonda, y no tiene mejor idea que ir silenciosa hasta la ducha para fisgonear al patrón. Suaves suspiros acompañan cada movimiento sobre el chocho, el entusiasmo gana y descubre tetas para frotarlas, cuando quiere darse cuenta tiene los jeans por las rodillas, la tanga blanca a un lado y toda mojada.
Es tal la concentración que no escucha que ha cerrado el grifo y en ese momento advierte la presencia de la joven quien se mostrará muy avergonzada. Por suerte hablamos de Charles Dera, quien la tranquiliza y le pide que no se acomode, él está dispuesto a ayudarla, que buen hombre joder. Ni lo piensa, ok, se arrodilla para apoyar gruesos y morenos labios en ese pene blanco de se siente bien caliente.
Y que va, a la cama sin chistar, allí abre piernas, enorme trasero deja el chocho justo a la altura del pene que se mete a dar placer. Un 69 le dejará saborear bolas y culo a la vez lograr que el polvo sea mas duradero. Lo que ella no sabe es que este hombre le dará semejante follada que la dejará con los labios vaginales desparramados.