Pronto la convivencia se convierte en algo bueno, el intercambio de favores va subiendo de tono con la hermosa platinada. Rejuntes de parejas traen a Mandy y Duncan que deberán compartir gran parte de su vida en la misma casa. Cada quien tiene sus obligaciones para colaborar, a la platina le toca ordenar. Esto justamente es la causa del comienzo del intercambio de favores. Ella quiere ir a un recital mientras que él necesita, como deciirlo, una boca mimosa. Y si, la saliva comenzó a fluir como las escusas para hacer algún que otro canje mas. Cosa que mas adelante aplciaría, cuando consigue trabajo, pues un día quería ir a la playa y ofreció chanchadas en la oficina.