Se metió sin golpear en el cuarto del invitado y quedó encantanda con lo que vio, esa cosa palpitando inició una revolución hormonal en la madurita. Solo imagina, crees estar mas que solo y decides hacer eso que lo tendrías que hacer acompañado cuando de repente la madre de tu amigo, aparece de la nada. Ufff, yo me hubiera tapado, pero este ni siquiera la esconde, tal vez porque ella le dijo que no pasa nada, que era natural. Algo así como sigue hombre haz de cuenta que no vi nada, pero se sentó a su lado, con su bata de seda rosa, con esa mirada que parece pregunta ¿Me dejas probar?... Y existen otras madres astutas que ponen el anzuelo, dejan la puerta abierta.