Amo las mujeres que no son egoístas, como esta morocha que se estaba duchando y la pillaron, digamos, con algo incrustado. Hace tiempo Charlotte le dijo al compañero de alquiler, que si necesitaba usar su baño, podría hacerlo. Justo hoy, así es, casualidad decile, se el suyo no funciona, y justo hoy, es el día en que esa chica juega con su consolador sopapa. Allí está, persiguiendo el orgasmo con tanto esmero que da pena interrumpirla. Pero él llegó, la vio, se sonrojó, pero está tan pero tan caliente que hoy no tiene problemas en compartir la ducha. Pero siempre fue así de amable, en una época era niñera y no sabés que gentíl ya desmostraba ser.