Cada vez que hay un encuentro deportivo importante, el punto de encuentro es la casa de Keiran, el único soltero del grupo. Hasta aquí nada extraño, pero esta vez, la casa se invade de aroma a mujer pues uno de los invitados, trajo acompañante. Su esposa, así es, sacrilegio total, a la miércoles hablar de mujeres y viejas conquistas. Aunque los gestos que comienza a hacer desde el primer segundo parecen esconder algo mas que amabilidad. No tengo un coeficiente muy alto que digamos, pero para mi, que se comienzan a cocinar unos lindos cuernos. Como aquellos donde una madura merecedora de grandes atenciones se vio frustrada por el marido e hizo, algo, similar.