La estudiosa rubia ha quedado en reunirse en la casa de otro estudiante, pero al llegar, quien le abre la puerta, es un profesor, justamente su preferido. Nadie sabe en la universidad que es el padre del compañero, un secreto que se debe mantener a cuatro llaves. Como lo que está por venir, al aprecer en el apuro de llegar a tiempo olvidó ponerse algo de ropa. Bucaneras, abrigo, camisa blanca y una de esas falditas que, por mas que lo intenten, no abrigan ni tapan. De alguna amnera tienen tiempo para hablar, aunque, ya sabemos, no van a conversar mucho... Existen otas estudiantes que con tal de aprobar toman atajos.