Aburrida vida en el bar, servir, cocinar, resignarse, así es la vida de muchas camareras voluptuosas con pasteles en la repisa que deben ser comidos. Andie tiene curvas, de esas que cualquier chef se perdería al primer intento, no es flan para cualquiera, debe tener una buena cuchara para saborear. Un cliente afortunado llegará en el momento justo, cuando las ideas sucisas amanecen, cuando el deseo crece. El uniforme rosa desprende cierto dejo de curiosidad, sin embargo él, parece no entender los gestos corporales. Habrá que ser mas directa para explciarle que el plato del día, es ella. Así es ella cuando está aburrida, y no te imaginas lo que haría por una contraseña de wifi.