Sabe cuando puede haber festejo, se puso el vestido ardiente, ese que no sugiere, exige que la inauguración sea con vista al paisaje. Italiana, de curvas perfectas, madurando con la sensualidad de una mujer en la flor de la vida. Marido consagrado en el éxito no para de sorprenderla con casas en los paraísos mas deseados, aunque Los Ángeles era su sueño. Justo el que está por cumplir, ella intuye lo que puede pasar, por eso el rosa pegado al cuerpo viene gritando festejar. La sorpresa, los ojos vendados ven el nuevo lugar, ideal, para ser la esposa que todo hombre quiere. Sin dudas una italiana sensual, y sabés que, también le gusta por atrás.