Esta rubia adorable no puede soportar ver que Danny prefiere los dardos que jugar una partida de pool. El sweater oversize deja que sus muslos empiecen a llamar la atención, un conjunto de lencería celeste espera atraer el poder escondido del objetivo. Juego de provocación comienza alterando la puntería, el blanco ha dejado de ser el mismo que antes. Mirada emocionada delata hacer comprendido el mensaje de esta chica que se prepara para un encuentro devastador. Es hora de abrir la partida, bueno, una forma de decir, aquí se va a abrir otra cosa...