A los que aman chicas suculentas tenemos esta rubia sobrada de pechos que fue a la casa del jefe, pero hoy no van a trabajar. No es que sea el sabelotodo de este mundo, ese vestido con el corazón sobresaliendo es mas que una señal. Bueno, ese vestido que tenía puesto pues ni escribir me dejó que ya se puso en bolas. Solo imagina lo que el jefe está por vivir, llegar a casa y encontrar esa mujer tirada en su sillón reclamando hacer horas extras. ¿En que empresa suceden estas cosas?, me quiero postular!. ¿todavía tienes los ojos tambaleando culpa de esas peras?, ¿porqué no te miras otro? uno que titulamos Dieta de Sexo.