Existen todo tipo de vendedoras de casas, las que apelan a descuidos, las que van directo al grano y las vendedoras sumisas. Como existen todo tipo de compradores, los indecisos, los arrebatados, y estos, una pareja que le gusta el sexo dominante. El evidente nerviosismo la pone en la mira del matrimonio que está lista para dar el primer paso. Será al bajar las escaleras de lo que tendría que ser un sótano despejado, pero allí hay un arnes listo para ser usado.