... Las latinas son auténticas y el fruto no cae lejos del árbol, pero a veces, hay que tener paciencia. Por suerte está Luna, que se ofrece de manera voluntaria para que ese muchacho pueda por fin tener lo que pide. Claro, que nada le dice a Violet, y pensándolo bien, es mejor que no se entere...
Esto que hace con tanta destreza no es solo para el hogar, ella es una negociadora candente que conoce el poder que ejerce en los hombres.