... Sobre la alfombra la tentación, un hilo dental, aun con sus aromas, con su temperatura. Se conformaba con oler y poderla usar como una fuente de fantasías y relajación, pero lo pilló. Lo retó, pero algo llamó su atención, esa cosa se mantiene rígida y es tan gruesa que algo cambia. Pero eso tienes que verlo con tus ojos, hay cosas que deben quedar dentro de la casa...
Así es esta francesa, una delicia, llena de comprensión y pura sensualidad cuando de blanco se viste.