... Por otro lado está Mick, que poco respeta la intimidad, unos binoculares en su mesa de luz así lo confirman. Ahora, mezclemos ambas cosas, ella haciendo ejercicios y él mirando sin ningún reparo mas que la distancia. Pero hay un estorbo, el marido, que pronto se irá demasiado confiado al supermercado...
Lamentablemente, el cornudo se enteró y se separaron, y ella empezó a dar clases para ganarse la vida, pero eso no la apartó de seguir siendo la misma.