El casting avanzaba sin sorpresas hasta que Dolly entró con su estatura discreta pero imponente, una figura delgada vestida con un short de jeans que parecía tener más personalidad que algunos asistentes...
... La camiseta rosa, alta en el ombligo, completaba en un dibujo perfecto de burbujas puntiagudas. Al cambiarse frente a todos, surgió un silencio extraño mientras se enfundaba en las calzas gris oscuro y ajustaba la camiseta blanca como quien afina un instrumento antes de demostrar para qué vino. Sus poses fueron exactas, casi exageradamente correctas. Cuando concluyó, el estudio quiso continuar con su rutina, pero su manera de quedarse allí, sin intención de retirarse, trastocó el orden. No me voy parece decir y no se fue, su ropa volvió a caer...
Curiosidad: el concepto japonés “ma” describe el poder del espacio vacío. Dolly no lo deja vacío: lo llena, lo controla y lo convierte en parte de su mensaje silencioso.
Otro vídeo de esta productora, una chica de cuerpo atlético intentando la misma estrategia.