... sino la esposa del jefe, rubia, elegante, con un sobretodo que oculta más de lo que promete. “No estás acá por los papeles”, le dice con voz de caricia y sentencia. Él se ríe, nervioso. Ella marca un número. Del otro lado, la voz del jefe: “Sí, Will. Sos el elegido.” Boom. Ella abre el sobretodo como si estuviera revelando una obra de arte. Will, paralizado entre el deseo y la ética de oficina, ya no tiene escapatoria.
Dato inesperado: algunas parejas practican la cuckquean fantasy, versión femenina del más conocido “cuckold”. Y sí… hay manuales para todo.
Y esta chica también pasó momentos donde ella fue quien recibió cuernos, pero supo obtener una rápida revancha.