Todo mal, su novia no lo folla y la rubia vaga de su hija no colabora, es hora que aprenda a complacer al hombre de la casa. Prestón se cansó de Bri Klein o se la chupa o le quita la mesada, joder, ni pensarlo, sacala que se traga todo. Al otro día la pilla regresando del gimnasio, cosa que le habían prohibido, otra escusa pero esta vez se la mete entera. Sin embargo, a pesar de todo, sigue siendo una rubia vaga y encima encuentra un preservativo usado en su habitación. Ah no!, a ver muchacha, ya sabe que tiene que hacer y a no dejar caer una sola gota al piso.