Esa mujer es mucha para uno solo, podrá Scott con ella.
... Como cuando le regalaron su primer bicicleta, emocionado se presta a este juego donde la previa será omitida pues, el pobre Scott la tiene como una roca. Mas cuando esa mujer se sienta encima para que le ayude a abrochar un sujetador. Pero la compasión aquí no existe, un vestido rejilla, ya sin ropa interior viene a desplegar compasión ante esa rigidez lista para explorar su húmedo interior.
Mata esta mujer, no es pa cualquiera, ahora imagina que la tienes como jefa, pero no hace de mala, es mas buena que el pan.